Suena un despertador. Comienza el viaje de vuelta al hogar. El Cadillac lo conduce Hernán Senra. “I can’t stop, i can’t stop”, canta con esa voz profunda, dura a la vez que dulce, única. El slide es el volante. Su alter ego, Iván Kovacevic, pone las ruedas. Ataca las cuerdas del contrabajo como un boxeador. [...]



