El coche bebe gasolina como agua y avanza dejando atrás líneas verticales amarillas que se pierden en una calzada rodeada de agrestes paisajes desérticos. Por la radio, a todo volumen, suenan guitarras con la fuerza del adolescente más aplicado de una clase de gimnasia, pasajes melancólicos y ritmos tarareables que hacen que el conductor golpee [...]



