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Sigur rós, príncipes del hielo Sigur rós, de cuna islandesa, son sin duda uno de los fenómenos musicales mas importantes de la escena del país - con permiso de Björk - transcendiendo fronteras e idiomas. Su música, de dificil pero contagiosa digestión y cantada en un idioma de propia invención (el Hopelandish) ha hecho que su último trabajo, encerrado bajo el enigmático nombre de dos paréntesis, sea uno de los discos mas interesantes del año. La pregunta del oyente es: ¿que se esconde realmente detrás de cuatro chicos de apariencia tímida y un disco fuera de cualquier tipo de patrón convencional? Camino al estrellato: La banda se encuentra integrada por cuatro jóvenes músicos, Georg Hólm (bajo), Jónsi (voz y guitarra), Orri Páll Dýrason (batería) y el multinstrumentista Kjartan Sveinsson. Según sus propias palabras son "chicos normales dedicados a una música personal", lo que hace que la banda reniege de comparaciones musicales, las cuales - con su permiso - podrían acercarse al estilo post-rock o a bandas como Pink Floyd, si bien es verdad que afirman oir desde Heavy metal a Hip-hop. El debut del cuarteto se produciría con "Von" (1995), disco de escaso éxito comercial pero de gran reconocimiento por parte de la crítica islandesa, lo que propiciaría la grabación posterior de un album de remezclas del mismo con artistas de la talla de Múm o Gus gus. Pero su reconocimiento a nivel internacional vendría con el alabado "Agoetis byrjun" (1998), calificado por la crítica como el mejor disco islandes del siglo y album de platino. Las mieles del éxito se acercaban así a estos chicos de apariencia taimada, por méritos propios su peculiar forma de concebir la música iba mas allá del enorme iceberg de hielo que es Islandia. "Agoetis byrjun" fue alabado por la crítica internacional y sus creadores llegaron a convertirse en verdaderos heroes en su país, además de ser asiduos a los mas importantes festivales. Sin ir mas allá, este año entraban en la programación del FIB (Festival Independiente de Benicassim), pero debido a la grabación de ( ) se vieron obligados a suspender su cita con el público español. "Queriamos que el disco estuviese totalmente listo para finales de año", argumentó en su día Jónsi. Centrémonos pues en dicho trabajo que nos privó de tenerles por nuestras tierras. ( ): ( ) es un disco fuera de lo convencional, ya sea por su enigmático título, por su inmaculado libreto o por el mismo contenido del CD. Según las propias palabras de la banda es una obra conceptual abierta al público, quieren que este se identifique con el plástico, que haga sus propias interpretaciones de las canciones ("nosotros no consideramos un disco terminado hasta que llegue a las manos de nuestro público"). Quizá sea por ello que los cortes del album no tengan título, que el oyente pueda enmarcar el nombre del propio del disco entre los ya nombrados paréntesis y que las letras, ademas de ser cantadas en el dialecto sigurosiano, no aparezcan en un libreto de páginas blancas. Y es que la banda quiere que los fans participen en la creacción de este, desea en resumen hacer pensar a sus oyentes en un alarde de imaginacion totalmente alejado, tal como en un principio podriamos pensar, de la pretenciosidad. Así los músicos han lanzado una peculiar propuesta a sus fans: que ellos mismos escriban sus propias letras en el libreto y que las manden al web oficial del grupo. Para Sigur rós su público es importante y se sienten especialmente interesados en la interpretación de cada uno de los compradores de ( ). El disco permite por tanto una libre interpretación, que cada uno hará acorde con sus propias vivencias o sentimientos. Pero una mala pasada ha roto los esquemas del grupo. Durante la sesión de grabación de ( ) pusieron nombres provisionales al material, los cuales han transcendido mágicamente por internet, donde si no. Centrándonos en este, podemos decir que el primer single extraido (Alafoss o simplemente 5, según como creamos conveniente) es una bonita e intensa canción de diez minutos con claras referencias a Pink floyd. Otro de los momentos altivos del album es la pista que abre el minutaje o la tercera canción de este, un delicado ejercicio instrumental de seis minutos. Sigur rós muestran gusto por las largas canciones (algo que quizá aburra a muchos) y la instrumentación. Quizá sea por ello que en el nuevo disco solo encontremos ocho canciones, que oscilan entre los seis y trece minutos. Las cuatro primeras muestran al grupo mas pausado. Un pequeño parón al final del cuarto corte da salida a la segunda mitad del disco, mas intensa y que mas gusta al que aquí escribe. Desde luego los islandeses han firmado un trabajo indudablemente personal y difícil, que solo será capaz de despertar dos tipos de sentimientos en sus compradores: devoción o aversión. Reportaje escrito por Miguel Martínez de la Cruz |
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