|
Especial: lo más sonado de 2007
INTERNACIONAL:
|
Beirut – The flying club cup
Zach Condon, un joven estadounidense de 21 tiernos años, es el alma máter de Beirut. Tras el sorprendente “Gulag orkestar” (2006), Condon entrega un disco lleno de referencias a la chanson francesa y plagado de sonidos balcánicos. Un cóctel intenso y no apto para todos los oídos que, no obstante, quizá se haya ganado el puesto de disco del año.
|
|
Arcade fire - Neon bible
Los canadienses volvieron con un disco donde potenciaron aún más si cabe su barroquismo. Con la mejor credencial de una capacidad compositiva impecable, Arcade fire construyeron un disco excesivo, plagado de temas monolíticos, himnos y épica, mucha épica. Quizá el disco más radiado y escuchado del año en el circuito indie.
|
|
Wilco - Sky blue sky
Jeff Tweedy y los suyos volvieron con un disco con aroma clásico. Menos experimentales que nunca, igual de sabios que siempre, Wilco dieron forma a un disco plagado de grandes canciones y anclado en la tradición del folk y el rock americano. La banda, tan honesta como siempre, parece comprender que, con el tiempo, lo que perduran son las buenas canciones.
|

|
Radiohead reventaron la industria musical con “In rainbows”, disco que pusieron a la venta en su propia web y con precio a la carta. Arriesgados e innovadores para unos, expertos en marketing para otros. En lo estrictamente sonoro, los de Oxford nos dejaron un disco que ofrecía su mejor unión hasta la fecha de guitarreo y sonidos sintéticos, pero también una sucesión de medios tiempos plomizos y anodinos. 2007 fue también el año del pop exultante de Mika, el exotismo globalizador de M.I.A. y el boom comercial de Amy Winehouse.
Spoon, eternos secundones del indie, reivindicaron su importancia dentro de la música actual con “Ga ga ga ga”, un álbum divertido y arriesgado. Para muchos, sin duda, el disco que Wilco deberían haber grabado durante el pasado año. Josh Rouse devolvió la esperanza a aquellos que aún creemos en el pop más bonito y sencillo, aunque “Country mouse, city house”, contuviese mucho más que eso.
Artic Monkeys repitieron la fórmula que les llevó al éxito con igual tino o desatino, cuestión de gustos. Bloc Party firmaron otro trabajo efectivo, “A weekend in the city”, que en 2008 deberás machacar si te consideras cool, cosas de las modas. Editors aburrieron a modernos y nostálgicos con una versión descafeinada de su debut. “And end has a start” fue un cruce de los momentos más insustanciales de U2 y Coldplay preconcebido para el hilo musical de las cadenas de grandes almacenes.
The national recogieron buenos frutos. “Boxer” conjugó con acierto el legado del post-punk con la pompa y el refinamiento de los mejores Tindersticks. Los galeses Super furry animals ahondaron con “Hey Venus” en la psicodelia del anterior “Love kraft”, esta vez con más brío y menos calma. Aunque nos dejaron un álbum irregular demostraron que están igual de locos que siempre.
|
PJ Harvey cambio de tercio en “White chalk”, disco pensado en torno a un piano y Pete Doherty nos dio cal y arena. Un puñado de buenas canciones en el nuevo disco de los Babyshambles, “Shotter’s nation” libró al señor de los excesos de entrar en la órbita de personajes mediáticos por la que circulan nombres tan odiosos como Lindsay Lohan o Paris Hilton. Por su parte, Billy Corgan nos reafirmó en la idea de que vivíamos en 2007 y en la de que nadie puede tomar ya en serio a los Smashing pumpkins.
El contrapunto a ambas figuras mediáticas y al mucho ruido y pocas nueces lo puso Iron & Wine. El barbudo freak folkie se despegó de la simpleza de sus primeras canciones de alcoba y entregó en “The shepperds dog” nuevas composiciones hermosas en sus arreglos y llenas de talento e imaginación. Sin duda, ganó con el cambio. Por su parte, Blonde redhead se pasaron al shoegaze en “23” también con muy buenos resultados y Múm se desprendieron de su corteza sintética para mostrar, al fin, una piel orgánica.
En 2007 no podemos evitar destacar nuevas obras de aquellos que hace tiempo nos dejaron. Entre la selección de diversas recopilaciones, cabe destacar la que recoge el legado de Elliot Smith. “New moon” es un doble plástico con lo mejor de un alma sensible.
Mas allá de los lanzamientos discográficos, Sigur ros sorprendieron con su primera película documental, “Heima”, filmación de fuerte impacto visual que recoge un compendio de actuaciones de la banda en su Islandia natal. En una línea similar, la norteamericana Cat Power sacó a la luz un DVD con tomas en directo grabadas en la trastienda de escenarios campestres.
En el plano de los conciertos tuvimos visitas ilustres, como las de Bjork y Wilco. Los macrofestivales dejaron momentos para el recuerdo y otros para el olvido. El último Summercase ofreció actuaciones tan vibrantes como la de OMD, pero también demostró que su formato y vocación de festival para grandes audiencias podía perjudicar el show intimista de una bella y herida PJ Harvey.
NACIONAL:
|
La sorpresa del año en el terreno nacional tiene un nombre, Triángulo de amor bizarro, un trío de gallegos que en su disco de debut sacudieron las raíces del indie nacional. Lo consiguieron gracias a un sonido poco usual en nuestro país, legado de bandas patrias como Mercromina y apegada a las propuestas más punk y ruidistas de My bloody Valentine, Suicide o Sonic Youth.
Los planetas dieron un giro estilístico a su carrera con “La leyenda del espacio”, un disco donde exploran bajo su peculiar prisma los diversos palos del flamenco y con colaboraciones como la de Enrique Morente. Aroah trajo “El día después”, un disco con varias grandes canciones pero que bien podría haber sido un EP.
|
Madee volvieron con “L’Antartica”, disco deslabazado aunque con bellos momentos de instrospección. 2007 también nos deja la nueva pantomima para modernos de La casa azul, lo nuevo de Astrud, Lisabö y el exquisito rock con aristas del debut de Peluze, entre otras propuestas.
LO QUE VENDRÁ EN 2008: Entre lo más sonado del año que estrenamos se encuentra el retorno de una banda de culto indie. Kevin Shields, tras una década de rumores, ha logrado reunir de nuevo a My bloody Valentine. El grupo anuncia la continuación del mítico “Loveless” para este mismo año y, por ahora, ha confirmado su presencia en el próximo FIB. 2008 también traerá discos sobre los que ya circula un potente halo mediático. Es el caso de lo nuevo de U2. Bono y los suyos se han ido a grabar a Marruecos, bajo la batuta de Brian Eno. Las nuevas canciones del grupo, asegura Bono, exploran nuevos terrenos musicales nunca caminados antes por la banda.
Texto: Miguel Martínez de la Cruz
|