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Summercase 2007 [13 Julio. Boadilla del Monte. Madrid]:

El baile se apodera del Summercase

- OMD y !!! triunfan en una primera jornada atípica: los mejores conciertos se dieron en los escenarios pequeños.
- La balanza se inclinó del lado bailable frente a las propuestas más rockeras.

Por la mente de los organizadores del Summercase quizá pululase una idea: que su festival hiciese sombra a la cita musical veraniega hasta ahora por antonomasia del panorama patrio, el Festival Independiente de Bennicasim. Ser competitivo manda en un momento de auge de festivales musicales –unos aprovechables, otros menos- por toda la geografía española. Por eso tanto FIB como Summercase, afirman los rumores, se disputaban tener en nónima a una de las bandas del indie del momento: The Arcade Fire. Summercase se llevó el gato al agua tras desembolsar 100 millones de euros, dicen, a cambio de dos conciertos de la banda canadiense. No obstante, el festival que organiza la discográfica independiente barcelonesa Sinnamon tenía muchos otros atractivos. En su segunda edición conservaba su innovador espíritu itinerante (conciertos simultaneados en Madrid y Barcelona) y un cartel con propuestas como The Jesus and Mary Chain, OMD, Scissor Sisters, PJ Harvey, !!!, Jarvis Cocker o LCD Soundsystem.
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The Jesus & Mary Chain - Snakedriver

La reunión de James pudo simplemente calificarse con el adjetivo de “digna”. La banda inglesa logró atesorar, hace ya más de dos décadas, un buen puñado de singles, pero nunca logró despuntar. No estaban en el lugar adecuado, un Manchester que asistía a una frenética ebullición musical, ni poseían discos magnos. Tim Booth se esforzó por animar a los que a esa hora ya pululaban en festival. De su pop con clara influencia de The Smiths brillaron canciones como “Say Something”, “Getting Away With It (All Messed Up)” o “Laid”, pieza con la que cerraron un concierto correcto aunque no brillante.

A Jarvis Cocker le tocó actuar en una de las carpas pequeñas. Había expectación por ver al líder de los extintos Pulp, un crooner deslenguado, de pluma irónica y retratista de los bajos ambientes ingleses. El músico presentaba, por segunda vez en menos de un año en nuestro país, las canciones de su debut en solitario, el un tanto descafeinado “Jarvis”. Quiso crear una actuación con nervio gracias a temas contundentes como “Fat children”, con el que abrió el recital, su single “Dont Let Him Waste Your Time” o el glam rock de “Black Magic”, canción muy aplaudida y en la que el crooner acabó tirado por el escenario. En el reverso de la moneda, el intimismo al piano de “I Will Kill Again” y los ejercicios pop “Heavy Weather” y “Tonite” completaron un concierto perjudicado por los un tanto ridículos excesos escénicos del músico y por el asfixiante calor y mala sonorización de la carpa.

Era el momento de The Jesus & Mary Chain, una de las bandas más emblemáticas del indie de los 80. Sin embargo los hermanos Reid parecieron empeñados en querer ensombrecer su condición de grupo de culto con un concierto aburrido, que dejó indiferente a muchos y con escasos feedbacks de guitarras lo que, en su caso, es como beber un refresco de cola sin gas. A medio gas estuvieron ellos durante todo el concierto. Los creadores del mítico album “Psychocandy” sólo lograron levantar el vuelo con canciones como “Some Candy Talking”, “Snakedriver” y la inevitable “Just Like Money”. En la edición pasada de Summercase la decepción tuvo un nombre, New Order. En esta, otro; The Jesus & Mary Chain.

Tras el corazón de la máquina.

Otros clásicos no defraudaron. Fue el caso de OMD (Orchestral Manoeuvres in the Dark). Los de Liverpool demostraron que el synth pop que les hizo populares a primeros de los 80 puede estar todavía de moda y que ellos, como banda, pueden superar a varios de los revivals y hypes que pululaban por el mismo festival. OMD ofreció un concierto de alta carga empática. Arrancaron con su mayor hit, “Enola Gay”. Tras un primer delirio colectivo encarrilaron un concierto lleno de éxitos y convirtieron la carpa de Summercase en una enorme pista de baile. Brilló, por encima de otras propuestas del día, su pop emocional, sensitivo y luminoso y canciones, como “Souvenir” o “Joan Of Arc”. Cerraron el recital con su primer single, “Electricity”, canción con la que en su tiempo rindieron homenaje a sus alabados Kraftwerk.

Mientras, en uno de los dos escenarios principales, los británicos Kaiser Chiefs desplegaban su rock de herencia hooligan en un concierto plomizo que apenas levantó el vuelo con éxitos de moda como “Na na na...” o “Ruby”. La última esperanza del rock británico aburrió y demostró no ser más que la sensación de un día.


OMD

Los siguientes triunfadores de la noche, como OMD, hicieron sudar a los presentes combinando sonido orgánico y sintético. El colectivo musical/de baile/político !!! trajo desde Nueva York su dance rock lisérgico y subterráneo. La banda presentaba su tercer largo, “Myth takes”, más preciso y concreto que sus antecesores. Sobre el escenario demostraron ser, ante todo, una banda de directo. Llevaron a cabo un recital sin concesiones basado en beats machacones, numerosos elementos percusivos, líneas de bajo funkies y guitarras, en ocasiones, cercanas incluso al free jazz y al noise rock. Frescos en una carpa agobiante, los !!!, que provocaron el delirio colectivo con su nuevo sencillo, “Heart of Hearts” ofrecieron, probablemente, el concierto más técnico y la vez lúdico de un festival cuya primera jornada, horas más tarde, aún coleaba de la batuta de los siempre efectivos Chemical Brothers.


!!! - Must be the moon

James - Getting away with it (all messed up)

Ver crónica del sábado 14 de julio.

Texto: Miguel Martínez de la Cruz
Fotos: Commonpeoplemusic.com