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Down home - Running out of time (Adriano Galante):
[El Toro records, 2005]
Suena un despertador. Comienza el viaje de vuelta al hogar. El
Cadillac lo conduce Hernán Senra. "I can't stop, i can't stop",
canta con esa voz profunda, dura a la vez que dulce, única. El slide
es el volante. Su alter ego, Iván Kovacevic, pone las ruedas.
Ataca las cuerdas del contrabajo como un boxeador. Una pareja perfecta.
Golpes directos. Swing. Roger Guardia es la gasolina. Enérgico
y original, marca la velocidad y los grados de alcohol desde la
batería. Imprescindible. Suenan palmas. Celebración. Duska Miscevic
y Pol Prats traen las provisiones. Dulces y saladas, sus suculentas
frases a los vientos dejan atónitos al personal. La fiesta ha comenzado.
Volvemos a casa.
Dejemos las comparaciones a un lado. Sí, de acuerdo, Down Home
navegan por los mares del swing. Podrían recordarnos a éste
o a aquél. Que si Louis Prima, que si Brian Setzer, que si Roy Rogers.
Olvidémoslo. Lo llamemos neo swing, crazy bluesin',
shaky rhythm o groovy boggie. No importa el nombre,
ni el estilo, ni las influencias, ni las reencarnaciones. Lo esencial
es la personalidad. Down Home la tienen y ahí reside la belleza
de su música.
Basándose en estructuras clásicas de la música del S.XX, han dado
un paso adelante renovando las formas con un sonido propio y una
expresión característica. Temas como "Running Out Of Time", que
abre el disco, "Maybe Tomorrow", donde el slide de Senra
habla como el mejor de los oradores, pura elegancia de traje, corbata
y whisky, o "Watch Your Back", con ese apoteósico diálogo entre
saxos y ese final de película de Woody Allen; te hacen subir hasta
alturas insospechadas. Composiciones que definen el futuro que debe
seguir esta banda.
Hay que tener valor para defender música como ésta. Si ya es difícil
vivir de tu instrumento, casi imposible es tocar en un lenguaje
que la inmensa mayoría de la gente cree muerto. Aún así, Down Home,
con ya cinco años de historia, caminan seguros por los escenarios
de Barcelona. En concierto, la potencia del disco se multiplica
por cien. Es inevitable mover los pies. Senra presenta con ese carisma
porteño tan suyo, canta, toca y se mueve con gestos de dibujo animado
de los años veinte, con sombrero y micrófono incluidos; y el público
no puede negarse a conectar con sus canciones. Y otro tanto para
los de casa: nada de soberbia. Las improvisaciones de cuatro horas
por instrumento no tienen lugar. Cada nota está colocada donde tiene
que estar. Honestidad ante todo.
"Running Out Of Time" es una ópera prima más que admirable. Es pasión.
Es melancolía. Es adrenalina. Es un atraco a mano armada. Es una
persecución. Es un buen botín. Down Home se lo merecen. Merecen
ser y estar. Señoras y señores, estén preparados para ellos. "Shake
your bones with this boogie, motherfuckers!"
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