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Standstill - Memories collector (Miguel Martínez):
Tras "The tide" y "The ionic spell" los catalanes Standstill vuelven a la carga con el que, según muchas publicaciones, es el mejor disco nacional del 2002: "Memories collector". Los cinco miembros del grupo han crecido con esta obra, dejando la vena mas agresiva que dominaba sus composiciones anteriores y centrándose en una vertiente mas melódica. No es que Standstill hayan perdido su fuerza hardcore característica (de hecho, tanto su música como textos, siguen transmitiendo la misma angustia y desesperación), si no que han ganado en profundidad con temas mas estructurados, concesiones al emo y sobre todo con una completísima instrumentación, dejando paso a secciones de viento y metales que, junto a varios sampleados, aportan y enriquecen con miles de matices el resultado final del trabajo. La voz de Enric ha perdido parte de su agresividad, acoplándose perfectamente a las partes mas melódicas y sin dejar atrás su procedencia natal hardcore. También debemos destacar la labor de Elías al bajo, guiando prácticamente toda la música del quinteto. El mérito de los catalanes reside en su visión introspectiva e ilimitada del hardcore mas tradicional, haciendo de la suya una propuesta única y valerosa. La influencia de bandas como Sunny day real estate o At-the drive in (a quien por cierto telonearon) es mas que palpable, pero, con "Memories collector", el quinteto se convierte en un punto de referencia para muchas bandas del estilo y una referencia inequívoca tanto nacional como extranjera. Por que ese es otro punto a destacar de este disco, que podría haber sido firmado perfectamente por los grupos mas dignos del panorama internacional. "Ride down the slope" abre el metraje siendo un corte rápido y efectivo, de base hardcore y pinceladas emo que nos dirige hacia "Always late", donde, tras una atmosférica y envolvente introducción, la banda nos demuestra su talento para sorprender al público con enrevesadas - que no liosas - estructuras y desarrollos sorprendentes. "Dead man picture" es el tema mas accesible y de los mas acertados del disco, siendo perfectamente acto para sonar en las radiofórmulas mas comerciales. En "Two poems" les vemos mas relajados y tradicionales, fusionando elementos del harcore con una línea emo. "Skies and a mouse" es otro pelotazo, trepidante y rápido, sin sonar forzado, y con unas transiciones sorpredentes. A partir de aquí el disco decae un poco, siendo bastante acertado y original el tema instrumental articulado a raiz de un xilófono (Welcome) y emborronando un poco el resultado final las tres últimas canciones: la excesiva "Mathusalem syndrome", la innecesaria "Memories collector" y el final acústico de sabor agridulce que es "Airplane". Toda una lástima, por que Standstill son una banda con mucho que decir y da la impresión de que si hubiesen puesto un poco de mas carne en el asador podrían haber firmado una auténtica obra maestra del género, aunque, de entrada, "Memories collector" sea un trabajo brillante y esperanzador. Con todo, los piropos que han recibido de la crítica no me parecen injustificados, ya que para mí, Standstill también son muy grandes.
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