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  Mineral - The power of failing (Miguel Martínez de la Cruz):

"The power of failing" es para muchos de los adeptos al emo una obra clave dentro de un estilo controvertido y de escasa credibilidad para muchos. El debut de los americanos Mineral, datado de 1995, se mueve en la onda de bandas como Sunny day real estate, compartiendo con los de Seattle el gusto por las guitarras enrabietadas, alegres y aceleradas, batería redoblada y voz llorona repleta de intensidad. Bien es verdad que, para el que aquí escribe, los de Seattle siempre serán una superior referencia delimitadora del género, si bien Mineral aportan un trabajo muy superior al de la mayoría de bandas que ahogan el emo de idénticas y constreñidas propuestas. "The power of failing" es simplemente un compendio de buenas canciones, no tenemos por qué ver el disco mas allá de estos simples límites, como una obra de alto tecnicismo o retórica. Mineral simplemente se desenvuelven con gran acierto dentro de su estilo, y para los que gusten de este, nos encontramos ante un disco soberbio. En cortes como la enérgica y desbocada "Gloria" (gran canción que resume precisamente la intensidad característica de la escuela) o July tiran de guitarras aceleradas siendo, principalmente en el primer tema reseñado, los resultados muy favorables. Pero la verdadera vocación del cuarteto se resume en los medios tiempos, que aportan el mayor peso al repertorio del disco y entre los que cabe destacar "Slower" e "If I could", que rozan la categoría de canciones redondas. En "Silver" crean una gran atmósfera de melancolía con un arrebato eléctrico a modo de cierre (el binomio electricidad-pausa es usado incisivamente por la banda, por lo general, con bastante acierto) y en "Dolorosa" pecan de monótonos, siendo quizá el corte mas aburrido del metraje. En un término medio estarían la inicial "Five, eight and ten", "80-37" y no podemos obviar el cierre de "Parking lot", quizá la mejor pista del album, a raiz de unas amables guitarras. Lo que encontraremos en Mineral no difiere mucho de otros de los grupos de la escena, si bien en la escuela del emo, podríamos clasificar a esta banda como tutores y a muchos de sus contemporaneos como simples pupilos. Y es que siempre ha habido bandas de primera y segunda categoría a pesar de lo idéntico de las propuestas, lo que nos hace valorar a un grupo simplemente por sus canciones, terreno en el que Mineral son referencia muy aconsejable para los amantes del género. [7]