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Evas Milk - Cassandra e il sole che oscura
[Autoeditado, 2007]
El hard rock más bronco y sudoroso se adueña de la obra de debut de Eva’s
Milk. “Casandra e il sole che oscura” es un disco de contundente base rítmica,
mareas de guitarras cortantes y punteos hipnóticos y recurrentes. El joven trío
de Novara (Italia) se maneja con soltura dentro de los patrones del rock duro
sin dejar a un lado las melodías y ofrece doce canciones, entre ellas medios
tiempos de largo desarrollo y alguna que otra balada, que a pesar de ya escuchadas,
suenan a buen rock.
Eva’s milk se ubican, en cuanto a sonido, entre aquellas bandas que eclosionaron
a comienzos de los 90 dentro de la etiqueta grunge, como Nirvana, Soundgarden
o Alice in Chains, y algunas de sus herederas, a las que pronto se aglutinó en
un nuevo ¿movimiento?: el post-grunge, una ensalada estilística aliñada,
por lo general, con nuevos elementos heredados del metal. No obstante, en el
debut de Evas Milk también hay apuntes del rock progresivo, estructuras de los
Tool más accesibles, y algún que otro solo de guitarra cogido prestado del metal.
Destacan, por encima de otras piezas, las urgentes “Boheme” y “Milkshake”, la atrayente y melódica “Edera inmovile”, algún que otro interludio instrumental -“Tarita in Morfina”- y la épica e inicial “Rane su venere”. Acompaña al disco una producción de textura pastosa, más que decente para tratarse de un debut, e idónea para unas canciones a ratos, introspectivas, a ratos llenas de mala leche.
Por Miguel Martínez de la Cruz.
Web del grupo: http://www.myspace.com/evasmilk
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