Surrounded - Paper tangerine crush / Fuente: www.radiorag.net
Curioso lo de Suecia, un país con una efervescente escena musical, quizá respuesta a un clima hostil, que poco a poco traspasa las fronteras nórdicas para darse a conocer a lo largo y ancho de Europa.
Una de estas últimas bandas en recalar por España ha sido Surrounded, apadrinada
por
el sello de la mismísima Bjork, One Little Indian Records, y que comparte las
coordenadas musicales de otros grupos escandinavos como Logh o Kent. La minigira
por la península servía para presentar su segundo trabajo, el reciente “The nautilus
years”, un disco lleno de aproximaciones a ese pop de corteza low-fi tan
en boga en los países nórdicos.
En la Siroco sonaron más limpios, lineales y menos orquestados que en estudio,
aunque fueron capaces de transmitir las sensaciones livianas registradas en su
disco. El quinteto se encargó de levantar un potente y aterciopelado muro sónico,
donde la formación básica del rock –batería, bajo, guitarras- cedió el espacio
para las pinceladas preciosistas a los teclados y al susurro lacónico y áspero
del
cantante
Marten Rydel. Y así, endulzaron hasta rebajar la acidez épica de "In
comfort tights clothes" o “Bolder acrobat” y
buscaron
el
intimismo,
con
menor
fortuna y perdiendo fuelle, en composiciones acústicas como “Short red blinks” ó “Swimming
to
galapogos”.
Brillaron, por encima de otros, los momentos de pop ligero y espacial de “Safe
tomorrow sun” y “Paper tangerine crush”, donde el quinteto demostró tener buena
mano
meciendo
las melodías. Fue, en resumen, un concierto breve pero más que suficiente para
demostrar
que, detrás
del frío, podía esconderse la calidez.