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Liam y Noel Gallagher, hermanos y mentes pensantes de Oasis siempre se han mantenido en lucha por el liderazgo del grupo. En los conciertos tanto se aman como odian, se acercan, rehuyen o miran de soslayo siendo el resultado de ello, por lo general, conciertos mediocres. Su gran éxito 'Wonderwall' fue recreado por instantes y en clave humorística por The Posies en su visita a Madrid. En los de Seattle también destaca un dúo creativo, el formado por el histriónico Ken Stringfellow y Jon Auer. Los rumores, casi siempre crueles, han apuntado en varias ocasiones tensiones entre ambos, supuestas rencillas que hicieron disolver la banda tras la grabación de 'Success' y hasta la publicación este año de 'Every kind of light', motivo por el que venían de gira.
Si existen esos roces en The Posies lo que está claro
es que no salen con ellos al escenario. Y es que los cuatro músicos de
la banda dieron un concierto fresco, enérgico y de factura impecable.
Tocaron canciones de su último disco -un muy buen regreso que ha pasado
un poco desapercibido y que gana mucho en repetidas escuchas- como 'Conversations'
o 'Second time around' para luego recrearse en sus viejos éxitos, en las
melodías exquisitas de power pop con sublimes armonías vocales de sus
primeros trabajos y sobre todo en la faceta eléctrica de su disco más
exitoso, 'Frosting on the beater'.
El dúo de ases demostró estar en total comunión con su público, hasta el punto de bajar del escenario para, entre el 'pogo' de los más animados, interpretar su éxito 'Dream all day'. Otros grandes momentos de la velada llegaron de la mano de 'Flavour of the month', 'Everybody is a fucking lier', 'Somehow everything' o 'Solar sister'. The Posies mostraron todas sus caras a excepción de la acústica y baladista, pero es que, como sugirió Ken Stringfellow con su desnudo en los bises, lo de aquella noche era puro rock'n'roll. Divertidos, informales pero muy profesionales, Posies en estado de gracia.
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