
 |
Aunque inicialmente estaba previsto que las actuaciones fuesen en la sala El Sol, problemas de última hora obligaron a la organización a habilitar La Cripta, lugar donde iba a celebrarse posteriormente la fiesta, como sala de conciertos. Pese a las limitaciones técnicas, los dos grupos sonaron muy bien y actuaron ante un buen aforo. El evento arrancó con La Peste Negra, que actuaba por vez primera en Madrid. Aunque sonaron muy bien y cuidaron mucho el aspecto estético de la actuación, fueron un poco fríos. Pese a todo, su vocalista, Lady Stardust, se movía con soltura sobre el escenario, atrayendo todas las miradas. Arrancaron con 'The attic', una de sus primeras canciones, y posiblemente uno de sus mejores temas, seguida por 'Break the mirror', otra de sus composiciones más antiguas, alternando durante el resto de la actuación canciones de su EP 'Dreaming Demons' con temas nuevos, algunos de ellos, como 'Es la peste negra', en castellano.
Ocasionalmente los miembros de la banda intercambiaron papeles, por lo que pudo verse al teclista Calígula cantar 'Why you say dead?', a la bajista Emmanuelle encargarse de la voz en otra ocasión, y a Lady Stardust empuñar la guitarra como en los primeros tiempos del grupo. Hay que destacar la destreza del batería recientemente incorporado, que contribuyó a redondear el sonido general del grupo, dándole más pegada. El clima de su directo dejó bien claros los referentes del grupo. Su estilo crudo, teatral y desgarrado, de corte deathrock, bebe a partes iguales de bandas como Christian Death o Skeletal Family. Como colofón el grupo barcelonés cerró su actuación con una perturbadora adaptación de una canción infantil cuyo título desconozco.
Por su parte, Miguel and the Living Dead, en su segunda actuación en España y en su segundo concierto con La Peste Negra como telón, fue el plato fuerte de la noche. Precedidos de una intachable reputación, cimentada tanto en el éxito de su primera demo, que les permitió traspasar las fronteras de su Polonia natal y compartir escenario con grupos de la talla de The Damned o Sex Gang Children, como por la excelente factura de su primer largo, titulado 'Alarm!', Miguel and the Living Dead ofrecieron un concierto muy enérgico y crudo, muy alejado del estilo psychobilly de sus grabaciones de estudio, en las que recuerdan a los primeros Misfits. El grupo compaginó temas inéditos con temas de su disco, ofreciendo continuas descargas de adrenalina a un público fuera de sí. Temas como 'Aliens wear sunglasses', 'Graveyard lovesong', 'Night of horror' o 'Killer clowns from other space' sonaron muy cercanos al punk, muy rápidos y contundentes.
La banda cerró su actuación con una inesperada versión de 'Un día en Texas', el clásico tema de Parálisis Permanente, cantado a dúo por Slavik, vocalista del grupo, y Lady Stardust, de La Peste Negra, y con dos improbables versiones, 'Smalltown boy' de The Communards, y el tema central de la película Cazafantasmas.
|