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Janes Addiction [16 Octubre 2003, Razzmatazz, Barcelona]

Es bien sabido que lo peor de una adicción es el síndrome de abstinencia. Y España llevaba aproximadamente una década de abstinencia de la magia de Jane's Addiction, que visitaron Barcelona y Madrid en el Reunion Tour, del Ritual de lo Habitual, y ya no volvieron a dejarse ver. Los que tuvieron la suerte de verles en 1991 contaban que fue algo casi místico e irrepetible. Quizá por eso la noticia de que Jane´s volvían de gira después de tanto tiempo para presentar su último disco, Strays, provocó que las entradas se agotaran en un visto y no visto. El 16 de octubre era el día, y Razzmatazz el lugar en el que los nostálgicos volverían a revivir la experiencia y los que nunca les habíamos visto antes sencillamente quedaríamos boquiabiertos.

El tiempo no acompañaba, no dejó de llover durante las horas previas al concierto y los pocos fans que habían decidido probar suerte esperando a la banda en la entrada no pillaron más que un buen sitio y quizá un resfriado. Por suerte abrieron las puertas puntualmente y todo el mundo se posicionó lo mejor que pudo empotrándose prácticamente junto a la valla. El clima de expectación y nerviosismo era palpable; nadie parecía prestar atención a los teloneros The star spangles, que pese a tocar un punk rock bastante animado no lograban distraer al público del objetivo principal. Tras los teloneros, comenzó la agitación. Jane's llevaban casi media hora de retraso. Los rumores hablaban de cancelación y el nerviosismo general iba in crescendo, llegando al punto de que cuando se informó por megafonía que la banda estaba aún en el aeropuerto, se oyó un suspiro de alivio colectivo. Al fin y al cabo, mejor esperar media hora que esperar diez años más.

Y tras la espera finalmente las luces se apagaron y el público estalló en una ovación creciente a medida que salían los miembros de la banda y ensordecedora cuando Navarro apareció impecablemente vestido de negro y serio como siempre. Comenzó a sonar la intro de 'Up the beach', primer tema del celebrado Nothing´s Shocking. Sólo faltaba Perry Farell, que se hizo de rogar unos segundos más que el resto y apareció justo cuando Navarro detenía Up the beach y, tras unos segundos de silencio, arrancaba con la arrolladora 'Stop!'. La reacción del público, entusiasmado, hizo sonreír un Farell que cantó sin dejar de moverse, incitando continuamente a la concurrencia a bailar. Tras 'Stop' siguió 'Ain´t no right', también del Ritual de lo habitual, y luego la primera del Strays, 'True Nature'. Farell hizo una pausa y se acercó al público para decirles que recordaba Barcelona, pese a que hacía mucho tiempo desde la última vez. Acto seguido sonaron unos ladridos familiares para todo el que hubiera escuchado cientos de veces el Ritual. Era el principio de 'Been caught stealin'' que fue single en su época y coreado por el público. El carácter festivo de la canción, los movimientos de Farell y el exotismo de Navarro no hacían más que confirmar aquello que se dice: Jane´s addiction son una celebración de la vida. Momento de silencio. Perry eleva la vista y entrecierra los ojos. Susurra "Sabéis, estoy muy cansado, todo cuanto quisiera hacer es ir a dormir...dormir durante tres días, pero no lo haré porque ahora estoy con vosotros". Y la guitarra de Navarro comienza a desnudar las primeras notas de la preciosa 'Three Days', canción que Farrell escribió a la memoria de Xiola Blue, la artista fallecida con la que él y su novia compartieron una noche. La belleza de la música y la dulzura de Farrell conmueve al público de tal manera que más de uno sufre un ataque de entusiasmo amical ("¡Tío, tío, que estamos viendo a Jane´s!").

Después de dejarnos sin aliento, nos obsequiaron con dos canciones del último disco en versión acústica, la melancólica 'Everybody´s friend' y el single , 'Just because', que quizá hubiera lucido más con la eléctrica. Hicieron de nuevo una pausa, en la que Perry se dirigió corriendo a la batería y ejerció de showman presentando a Steve Perkins .Éste tiró las baquetas al público, provocando un buen revuelo y Farrell dijo, pensativo y a modo de protesta: "Hey, yo también quiero una baqueta del señor Steve Perkins!". Acto seguido presentó a Chris Chaney, cuya pericia con el bajo hace que no echemos en falta a Eric Avery. Cómo no, quedaba Navarro, que le miraba tranquilamente, apoyado indolentemente en la guitarra. "Aquí tenemos al bello hispano, Mr Navarro. Bonito, muy bonito". Navarro sonrió, a riesgo de ser sepultado bajo una montaña de bragas, y cogió la guitarra para iniciar la magnífica 'Price I pay', seguida de 'The riches', una de las favoritas del nuevo disco.

Y luego comenzó la tormenta tras la calma. "Ya sabéis lo mucho que amamos el océano" fue la consigna para que se desatara la euforia al sonar 'Ocean size', una de las canciones más populares del Nothing´s Shocking. Con el público más que agitado, 'Ted Just admit it', y la increíble 'Mountain song' sonaron apoteósicas. Se despidieron con Farrell dirigiendo palabras afectuosas al público; parecía que había sonado el toque de queda, pero tras unos minutos en la oscuridad el grupo volvió a aparecer. Perkins se adelantó y, ayudado por los roadies, montó unos tambores en el borde del escenario. Navarro cogió la acústica y se sentó en el monitor mientras el batería iniciaba lo que parecía una jam de ritmos y que en realidad era-tal como luego se vio al iniciar la melodía-la intro rítmica de la deliciosa 'Jane Says' en el disco de rarezas Kettle Whistle. La ternura de este tema, quizá uno de los más conocidos del Nothing´s shocking, fue el broche de una noche con las emociones a flor de piel. Los que les habían visto salieron contentos de ver que a pesar de que nada puede traer de vuelta a los noventa, Jane´s han sabido estar a la altura e impregnar de magia a los que estábamos allí.

"Coming down the mountain"


Escrito por Magdalena