RUSSIAN RED 05.03.09 CBA. MADRID
A veces sucede. El concierto es bueno y las circunstancias extraordinarias. Entonces las noches se dibujan en la boca de uno como un pintalabios rojo. Las circunstancias eran buenas y venían esta vez, en gran parte, dadas por el ambiente especial y ensoñador de la sala de columnas del Círculo de Bellas Artes.
La noche de este 5 de marzo quedó pintada en la boca de muchos en tono “russian red”. No hacen falta más presentaciones cuando se habla de una de las revelaciones del año pasado en el panorama musical patrio. Lourdes Hernández, alias Russian Red, pasó en cuestión de meses de grabar varias demos y colgar temas en su myspace a que su disco de debut corriese como la pólvora -de mano en mano, de descarga en descarga- y la llevase a ocupar portadas de revistas, visitar programas de televisión y tocar en salas de medio y largo aforo colgando en letrero del ‘’no hay entradas’’.
Es un camino, el del boca a boca por medio de las nuevas tecnologías, que cada vez más grupos recorren. Bendita, en este caso, globalización. ¿Quién es esa chica de aspecto frágil y voz de terciopelo?, se dijo entonces. Un apunte; cada vez son más (Vetusta Morla, Joe Crepúsculo, El guincho) los artistas que calan en un público generalizado. ¿Algo está cambiando en el indie nacional?¿Hablamos ya de escena asentada y no emergente?.
La jovencísima Lourdes Hernández se crece –y crece- en el escenario. Su figura, frágil y delgada, se agrandó, esta vez, hasta igualar el talle de las propias columnas del salón del Círculo de Bellas Artes. El secreto es simple. Sus canciones son directas, carecen de artificios y conectan con el público por medio de la gran emotividad de su voz. Junto a su banda repasó gran parte del repertorio de su único disco, “I love your glasses”. “Take me home”, con su aroma a Nashville”; “Gone, play on” y “No past land” ó el cabaret pop de “They don’t believe” estuvieron entre las canciones más celebradas. Aunque también hubo lugar para nuevas piezas, que quizá se incluyan en su segundo disco, como la celebrada “I’m down”, que dio comienzo al concierto, o “Gaviotas”. Ya en los bises, Russian red dio cierre al concierto con su peculiar revisión del “Girls just wanna have fun’’ de Cindy Lauper. La chica, consciente de su buen momento, se divirtió una noche más.
Por Miguel Martínez de la Cruz



