WILCO - A GHOST IS BORN
‘Yankee hotel foxtrot’ resultó ser aquel patito feo de Wilco mimado por la crítica e incomprendido por gran parte de sus fans de base, acostumbrados a un grupo que ponía el punto de mira sobre el folk y el rock más o menos ortodoxo. ‘YHF’ significaba así un punto de ruptura en la obra de los de Chicago, que partiendo del genuino sonido americano ahora transmutaban su identidad en experimentos menos accesibles y, en ocasiones, de cadencia electrónica.
Dos años después la banda capitaneada por Jeff Tweedy ofrece nueva entrega, ‘A ghost is born’, un disco arriesgado a pesar de perseguir la estela de su predecesor. Puestos los puntos sobre las ies, da la impresión de que las nuevas canciones de Wilco son una optimización de las de su último disco. Hay momentos menos accesibles, pero mejores.
Y mayor protagonismo de pianos, desarrollos caóticos y pleitesía a lo instrumental. Pero sobre todo hay mucho de lo que hace bueno a un disco, esto es, buenas canciones. Ahí quedan ‘At least that what you said’, de soberbio y brioso final; ‘Hell is chrome’, íntimo y bello guiño a Neil Young; ‘Company in my back’ con un estribillo cercano a los más lánguidos Radiohead o ‘Hummingbird’, accesible y certero acercamiento a los Beatles.
Muchas influencias que se funden en un molde personal y orgánico, donde no hay trampa ni cartón: Jeff Tweedy se atreve tanto a homenajear como a inventar. Y así se desvela como el compositor quizá más talentoso del nuevo rock de raíces americano, como un Young o Lennon de nuestro tiempo, personal, sincero, bullente en creatividad y que en la mayoría de canciones toca fibra sensible, araña y emociona.
Nonesuch
Por Miguel Martínez de la Cruz


