A PERFECT CIRCLE - THIRTEEN STEP
Érase una vez un tipo con talento llamado Maynard James Keenan, que tras dedicar buena parte de su vida a Tool, aceptó la propuesta de Billy Howerdel (Vandals), de unirse a la banda que estaba fraguando. Como sólo eran dos, reclutaron a Josh Freese para la batería y Troy Van Leeuwen para que empuñara la guitarra. Sólo faltaba el toque femenino que aportaría Paz Lenchantin al bajo. Ya estaba todo listo.
Se bautizaron A perfect circle y tras un año de grabación, dieron a luz “Mer de noms”, un disco en el que Maynard podía huir de la frialdad conceptual de Tool y buscar un cromatismo más cálido y exuberante a lo largo de canciones arrebatadoras, como “Orestes” la sensual “Magdalena” o “Judith”. Tres años más tarde después de aquel glorioso debut, A perfect circle cambian su alineación de juego. Paz Lenchantin abandona la banda para unirse a los efímeros Zwan de Billy Corgan , y ocupa su puesto Jeordie White, más conocido como Twiggy Ramírez, mano derecha de Marilyn Manson. Por su parte, Troy van Leeuwen se marcha de gira con Queens of the stone age, y es el hierático James Iha, de Smashing Pumpkins, quien le sustituye , después de que su proyecto The Fucking Virgins, con Melissa Auf Der Maur y Ryan Adams, quedara en agua de borrajas.
Los nuevos miembros de la banda despertaron mucha expectación entre el público, que desde “Mer de noms” ya eran fieles seguidores. Nadie sabía qué podía salir de un grupo tan heterogéneo pero tan brillantemente avenido, como es el caso del binomio Keenan- Howerdel, que tan buenos resultados había dado en el primer disco. No obstante, circunstancias ajenas a la banda- la muerte de la madre de Keenan y del padre de Howerdel- añadieron tensión a la grabación de su segundo vástago, y las relaciones entre un Maynard más ambicioso, que se erigió productor ejecutivo, y Howerdel, se fueron haciendo cada vez más tensas. Pero primaba más el disco que los problemas internos.
Y así llegaba con el otoño “Thirteen step”, título de su segundo trabajo, y que hace referencia a las fases que un adicto debe atravesar para rehabilitarse. A priori, el disco parece más luminoso que su predecesor, pero sólo es una falsa impresión. Thirteen step es un sol que no calienta. Más experimental, más cuidado en la forma, es un disco bellísimo, pero carente de la visceralidad , de la emoción que tiene Mer de noms. La fragilidad y el aislamiento son el leitmotiv, y la voz de Maynard y los coros cobran más importancia; casi se podría decir que es un disco hecho por y para su lucimiento, pero sería injusto olvidar los inquietantes paisajes instrumentales, tales como la introductoria “The package”, con ese aire tribal, o “Crimes”.
Destaca la catarsis que es “The noose” y “The nurse who loved me”, una versión de la original de la banda de Troy Leeuwen, Failure, cuya dulzura es un remanso de paz antes de la convulsa “Pet”, quizá la más metalera del disco. Son momentos puntuales de calidez en un álbum que sí, es inquietantemente bello… pero para ser admirado a distancia.
Virgin
Por Magdalena




creo que temas como pet o the outsider justifican el cd, que a mi me sigue resultando el mas bello de todos ellos…gracias por la infor!